La explotación de la información desestructurada marcará la diferencia en banca

Artículos | 31/ 01/ 2017

El sector bancario español se enfrenta a cuatro retos:

RETOS

  1. El cambio de los hábitos de los clientes
  2. La entrada de nuevos participantes en el sector
  3. Una regulación más y más exigente para los participantes tradicionales del sector
  4. Unos tipos de interés muy bajos

El cambio de los hábitos de los clientes, manifestándose en este 2016, por ejemplo,  en un incremento del 60% la utilización de la banca online; la entrada de nuevos participantes en el sector como las grandes tecnológicas Apple, Google y Facebook y las fintechs; una regulación más y más exigente para los participantes tradicionales del sector y que aún no afecta en toda su extensión a los nuevos entrantes; y unos tipos de interés muy bajos desde hace ya más de siete años y que amenazan con prolongarse durante más tiempo a niveles muy inferiores a los de 2008 cuando arranca esta crisis.

Ante ello, el sector ha realizado ya un enorme esfuerzo para adaptarse al panorama actual. A destacar una reducción de oficinas en más del 30% desde el 2008, pasándose de 46.000 a escasamente 30.000 en la actualidad, así como un ajuste de sus plantillas en más de 80,000 empleados en estos últimos ocho años, lo que representa también una reducción del 30% respecto a los niveles del principio de la crisis cuando el sector contaba con más de 280.000 empleos. Pero, según comenta José Luis Cortina, presidente de NEOVANTAS, “esto no es suficiente y la banca tendrá que seguir reestructurándose. De hecho, la fotografía del sector cambiará en los próximos años al preverse la necesidad de fusiones que reducirán el número de participantes”.

En este sentido, “la rentabilidad será el criterio que dibujará a los líderes que impulsen esta nueva etapa del proceso de reestructuración y terminen dibujando la foto final”, afirma Cortina. Pero la rentabilidad no surgirá solamente de la reducción de costes, sino que dependerá muy especialmente del incremento de ingresos. Para ello las entidades están tomando medidas distintas en ambos frentes, ingresos y costes. Respecto a los ingresos, “soy un fiel creyente de que tienen que crecer las comisiones. Sé que se trata de un elemento muy sensible, pero es cierto que se debe de cobrar por prestar la banca determinados servicios”, matiza el presidente de NEOVANTAS. Así, la banca debe fomentar aún más la venta de productos alternativos a los típicamente bancarios como los seguros y los fondos de inversión a través de sus redes comerciales, entre otros aspectos. Igualmente, se están creando nuevas figuras, tales como los gestores multicanal, que pretenden captar y retener perfiles de clientes que no van a las oficinas. En lo que respecta al eje de costes, al margen de seguir cerrando sucursales, se están dibujando y poniendo en marcha distintos conceptos de oficina para amoldarse a los diferentes clientes de forma más eficiente y eficaz, al mismo tiempo que se está avanzando con la digitalización de muchas tareas y procesos de cara a los clientes, que en muchos casos lo están ya demandando, y también a los empleados.

Sin embargo, el elemento que marcará la diferencia entre las entidades será el nivel de explotación de la información desestructurada (ej.: grabaciones, emails, comentarios en redes sociales …) que las entidades disponen de forma creciente. Un análisis sistemático de dicha información proporcionará las claves que ayudarán en cada momento a la entidad a perfilar mejores acciones, que permitirán aumentar sus ingresos y reducir sus costes. “Esta será la ventaja competitiva que impulsará la rentabilidad de forma sostenida y convertirá a la entidad en líder y directora del proceso de reestructuración venidero”, concluye José Luis Cortina.

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